Migración SEO: cambia tu web y comprueba las consultas
Meypi Developers · Actualizado el
Una migración SEO requiere decidir qué pasa con cada dirección de tu web y comprobar que las personas siguen pudiendo encontrarte y contactar. Rediseñar una página no obliga a cambiar su URL. En Meypi Developers, un estudio de software del área metropolitana de Barcelona, proponemos revisar direcciones, contenido y recepción de consultas como partes del mismo cambio, con una comprobación propia de nuestra web como ejemplo.
1. Primero decide qué necesitas cambiar
Separa tres decisiones: el diseño y el contenido, las direcciones de las páginas y el alojamiento. Si una dirección sigue describiendo el mismo servicio, valora conservarla. Cambiar el aspecto de la web no exige, por sí solo, cambiar todas sus direcciones.
Google distingue las migraciones con cambios de URL de los cambios de infraestructura sin cambiar las URL. También advierte que puede haber fluctuaciones de posicionamiento durante una migración. Prepararla reduce errores evitables; no permite prometer las mismas posiciones.
2. Prepara una lista de las páginas que existen
Reúne las direcciones actuales, incluidas las que reciben visitas, enlaces o consultas aunque no aparezcan en el menú. Revisa los idiomas, formularios, descargas y páginas de campañas. No borres una página porque no la recuerdes.
| Campo | Qué debe quedar escrito |
|---|---|
| Dirección actual | La URL completa que puede abrir un visitante. |
| Para qué sirve | La pregunta o servicio que resuelve. |
| Evidencia disponible | Visitas, consultas de búsqueda, enlaces o contactos, con fecha y fuente. |
| Decisión | Conservar, mover a una equivalente o retirar con un motivo. |
| Destino y comprobación | La URL final, lo que debe mostrar y el resultado de la prueba. |
Esta hoja es una propuesta de trabajo: sirve para revisar una decisión por página. No sustituye un inventario obtenido de tu web y tus herramientas.
3. Si una URL cambia, prepara su destino equivalente
Una redirección lleva a quien abre una dirección antigua a la nueva. Google recomienda una redirección permanente de servidor cuando el traslado es permanente, como301 o 308. Comprueba que el destino responde y resuelve la misma necesidad; no envíes todos los enlaces antiguos a la portada por comodidad.
Un ejemplo de nuestra web: en la comprobación del 29 de octubre de 2026, la antigua ruta de apps devolvía un 301 a su página actual.
| Entrada anterior | Destino indicado | Resultado observado |
|---|---|---|
| /servicios/apps-moviles | /es/desarrollo-de-apps | Redirección permanente 301. |
| /blog/cuando-no-desarrollar-software-a-medida | Sin equivalente | Retirada 410 observada. |
La misma lectura conservó una retirada 410: una página sin equivalente no recibe un destino inventado. Se revisa cada decisión por separado. La página de destino, sus enlaces y su contacto también requieren pruebas; un 301 no demuestra que una consulta llegue al equipo.
4. Revisa enlaces, idiomas y página principal de cada contenido
El menú, las tarjetas y los enlaces del texto deben apuntar a las direcciones finales. En una web con idiomas, comprueba también cada selector: cambiar de idioma debe llevar al contenido equivalente.
La dirección canónica indica qué versión se prefiere para un contenido duplicado o muy parecido. Los enlaces, el sitemap y esa indicación deben ser coherentes. Laguía de Google sobre canónicas explica estas señales. Una canónica no sustituye la redirección que necesita un visitante que abre una dirección antigua.
5. Prueba el contacto hasta su recepción
Prepara una prueba autorizada y reconocible por cada recorrido de contacto. Quien la hace debe saber si se guarda información, se envía un aviso o se abre un canal externo. Después, revisa el resultado con la persona responsable de recibirlo.
- Desde móvil y ordenador: abrir la página, entender la oferta y llegar al contacto.
- Enviar una consulta de prueba cuando esté autorizada y comprobar la respuesta que ve el visitante.
- Confirmar que la solicitud se ha guardado y llega al lugar donde el equipo la atiende.
- Distinguir recepción guardada, notificación enviada y lectura humana: son comprobaciones distintas.
- Provocar un error controlado y comprobar que permite continuar sin perder el texto ni repetir la consulta.
Que una herramienta cuente un clic en «Contactar» no demuestra que una solicitud se haya recibido. Y recibirla no demuestra todavía que encaje con el servicio.
6. Define cuándo avanzar y cuándo volver atrás
Antes de publicar, acuerda quién acepta las pruebas y cómo recuperar la versión anterior. Revisa que esa recuperación conserve las consultas que hayan entrado durante el cambio. Evita dar por resuelto un fallo porque la portada se vea bien.
- Una URL importante acaba en una página equivocada: corregir el mapa o detener la publicación.
- Un contacto se pierde o se confirma sin haberse guardado: detener el cambio y revisar la recepción.
- Una herramienta no muestra datos: comprobar permisos, consentimiento y configuración antes de concluir que no hay visitas.
Después, anota la fecha real del cambio y compara periodos equivalentes. Mira por separado errores de URL, recepción de consultas, tráfico y oportunidades comerciales. Los primeros días ayudan a encontrar defectos; no bastan para prometer una recuperación de negocio.
7. Qué necesitamos para revisar tu cambio de web
Trae la web actual, el motivo del cambio, los idiomas, las páginas que generan negocio y cómo recibes hoy las consultas. Si cambias de proveedor, conviene localizar también las cuentas del dominio y las herramientas de medición.
Puedes ver nuestro servicio de diseño web y la guía de presupuesto de una página web. Si ya tienes una web que quieres cambiar, cuéntanos qué hay que conservar.
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